martes, 16 de octubre de 2012

Claves para escribir con eficacia

A la hora de enfrentarnos a la pantalla y el teclado (hasta hace poco tiempo hablábamos de "papel y boli"), no son pocas las veces que nos quedamos en blanco, no sabemos por dónde empezar ni qué enfoque dar a nuestro escrito.

Seguir estas claves facilitará la labor considerablemente. Veamos: se trata de que  nuestro informe, documento, correo electrónico o cualesquiera otro tipo de escrito responda a las siguientes cuestiones:

- ¿A quién me dirijo? ¿Qué conocimientos previos tiene sobre este tema? ¿He de ponerle en contexto -y cuánto-?

A la luz de las respuestas que obtengamos, sabremos desde qué tono utilizar (más o menos informal) hasta qué lenguaje emplear (más o menos técnico), así como qué antecedentes citarle para contextualizar la información.

En todo caso, ponernos mentalmente en el lugar del otro no suele fallar y facilita que la información fluya en la pantalla.

Una (indispensable y gran olvidada) revisión posterior, en la que aprovechemos para destacar con negritas aquellos términos importantes con los que el lector localice la información de forma rápida, corrijamos las posibles erratas y comprobemos que el orden en el que hemos expuesto la información es el más adecuado pondrán la guinda al pastel.

Por último, conviene recordar que en cualquier documento que precise titular o asunto (el gran olvidado de los correos electrónicos... ¡Con lo útil que es luego para localizarlos!), "lo bueno, si breve, dos veces bueno", esto es, debemos huir de los rodeos: la concisión (sin pasarse) es un grado. Si además podemos hacer que sea atractivo, mejor todavía. En la imagen que acompaña estas líneas podemos ver un ejemplo de lo que no debemos hacer a la hora de escribir un titular. Así salió en prensa, tal cual...